Son esos pequeños momentos imprevistos los que nos pueden alegrar el día, los que son capaces de hacer olvidar nuestra rutina y reconsiderar incluso el modo de vida que llevamos. Llegar a casa con la sensación de que has vivido un momento mágico te hace preguntarte cuántos más te has perdido y dar gracias por haberlo vivido
he abierto este blog para publicar los frutos de mi imaginación en forma de relatillos breves. No sé si alguien alguna vez se leerá alguno, pero si lo hace, espero que le guste.